En casi todos los consultorios hay una lista que nadie abre: pacientes que empezaron un tratamiento y no regresaron. No se fueron con otro doctor en la mayoría de los casos; simplemente nadie les volvió a escribir.
Por qué el paciente no regresa
Rara vez es por el precio o por una mala experiencia. Lo más común es mucho más simple: se le olvidó, se le cruzó el trabajo o no supo cómo reagendar sin sentirse apenado por haber faltado.
Cuánto vale esa lista
Un paciente que ya te conoce, ya confió en ti y ya pagó una primera consulta necesita mucho menos para volver que un prospecto nuevo que te encontró en redes. Aun así, la mayoría del presupuesto se va en conseguir gente nueva.
El paciente más barato de conseguir es el que ya estaba en tu silla.
Cómo recuperarlos sin incomodar
Escribir desde el mismo número
Un mensaje del consultorio que ya tienen guardado genera confianza. Uno de un número desconocido parece publicidad.
Hablar del tratamiento, no de la cita
“¿Cómo sigue la molestia?” abre la conversación mejor que “Tiene una cita pendiente”.
Dar una salida fácil
Ofrecer dos horarios concretos. Nadie contesta a “¿cuándo puede venir?”.
EN CORTO
Marca a cada paciente con la siguiente acción de su tratamiento. Si pasan quince días sin respuesta, que el recordatorio salga solo.
