Con interés compuesto, aportaciones que suben con la inflación y el rendimiento de tu perfil de riesgo. Más lo que el SAT te devuelve cada año por deducirlo. El número final sorprende a casi todos.
Este diagnóstico no tiene descuento por tiempo limitado ni cuenta regresiva. La urgencia es aritmética, no una técnica de venta.
Empezar temprano con poco supera a empezar tarde con mucho. La diferencia es brutal.
Si tu aportación no sube cada año, en veinte años vale la mitad. El cálculo lo contempla.
Deducir tu aportación te regresa un porcentaje cada año. Casi nadie lo suma al rendimiento.
No adivinamos. Sumamos las tres partidas que realmente protegen a una familia: lo que necesitan para vivir, lo que deben y el colchón para sobrevivir el golpe.
Lo que tu familia gasta hoy, multiplicado por los años que faltan para que tu hijo menor sea independiente.
Hipoteca, auto, tarjetas, créditos personales. Lo que se debe hoy, no lo que se pagó.
Seis meses de gasto mensual para que la familia tenga aire mientras se reacomoda.
Gasto mensual, edad de tu hijo menor, deudas activas e ingreso del hogar. Nada de estados de cuenta ni documentos.
Aplicamos la fórmula con los tres componentes. El resultado es el monto que permitiría a tu familia mantener su nivel de vida.
Con tu edad y el capital calculado, estimamos la prima mensual de un seguro de vida término.
Comparamos la prima contra tu ingreso. Te decimos si estás en zona sana, ajustada o inviable.
Nada de teoría ni de recomendaciones genéricas. Cada línea del resultado sale de una respuesta que tú diste.
El capital total que tu familia necesitaría si tú faltas hoy. Un solo número, calculado con tu gasto, tus años de dependencia y tus deudas.
Cuánto corresponde a manutención proyectada, cuánto a deudas vivas y cuánto al fondo de emergencia de seis meses. Cada peso justificado.
La prima mensual estimada de un seguro de vida término con esa suma asegurada, según tu edad. Referencia real, no marketing.
Un semáforo: si con tu ingreso actual puedes pagar esa prima sin asfixiarte, o si hay que ajustar cobertura, plazo o estructura.
Llevo más de una década ayudando a familias mexicanas a tomar decisiones financieras que no se basan en el miedo, sino en los números.
No trabajo para ninguna aseguradora: trabajo para ti. Eso significa que mi recomendación siempre será la más adecuada a tu realidad, no la que me deja más comisión.
Cuéntame tu casoSi te queda otra duda, escríbeme y te la contesto antes de que pagues nada.
Un Plan Personal de Retiro que invierte en índices en lugar de que alguien escoja acciones. Comisiones más bajas y rendimiento ligado al mercado completo. Además es deducible de impuestos bajo el Art. 151 de la LISR, que es la parte que casi nadie aprovecha.
Cinco minutos para ver en qué se convierte lo que aportas, y qué pasa si le subes un poco.
Lo necesitamos para guardarte la proyección y poder enviártela. No compartimos tus datos con nadie.