Patrimonio, protección, retiro, deudas y salud. Cinco dimensiones, un score del 0 al 100 y las tres urgencias que deberías resolver primero. La foto completa, no una corazonada.
Este diagnóstico no tiene descuento por tiempo limitado ni cuenta regresiva. La urgencia es aritmética, no una técnica de venta.
Guardar dinero sin una meta calculada es esperanza, no plan. El número existe y se puede saber.
El del trabajo casi nunca alcanza. La cifra correcta depende de tu familia, no de tu puesto.
Pagar la más chica primero se siente bien. No siempre es lo que menos te cuesta.
No adivinamos. Sumamos las tres partidas que realmente protegen a una familia: lo que necesitan para vivir, lo que deben y el colchón para sobrevivir el golpe.
Lo que tu familia gasta hoy, multiplicado por los años que faltan para que tu hijo menor sea independiente.
Hipoteca, auto, tarjetas, créditos personales. Lo que se debe hoy, no lo que se pagó.
Seis meses de gasto mensual para que la familia tenga aire mientras se reacomoda.
Gasto mensual, edad de tu hijo menor, deudas activas e ingreso del hogar. Nada de estados de cuenta ni documentos.
Aplicamos la fórmula con los tres componentes. El resultado es el monto que permitiría a tu familia mantener su nivel de vida.
Con tu edad y el capital calculado, estimamos la prima mensual de un seguro de vida término.
Comparamos la prima contra tu ingreso. Te decimos si estás en zona sana, ajustada o inviable.
Nada de teoría ni de recomendaciones genéricas. Cada línea del resultado sale de una respuesta que tú diste.
El capital total que tu familia necesitaría si tú faltas hoy. Un solo número, calculado con tu gasto, tus años de dependencia y tus deudas.
Cuánto corresponde a manutención proyectada, cuánto a deudas vivas y cuánto al fondo de emergencia de seis meses. Cada peso justificado.
La prima mensual estimada de un seguro de vida término con esa suma asegurada, según tu edad. Referencia real, no marketing.
Un semáforo: si con tu ingreso actual puedes pagar esa prima sin asfixiarte, o si hay que ajustar cobertura, plazo o estructura.
Llevo más de una década ayudando a familias mexicanas a tomar decisiones financieras que no se basan en el miedo, sino en los números.
No trabajo para ninguna aseguradora: trabajo para ti. Eso significa que mi recomendación siempre será la más adecuada a tu realidad, no la que me deja más comisión.
Cuéntame tu casoSi te queda otra duda, escríbeme y te la contesto antes de que pagues nada.
Te dice dónde estás parado y, más importante, cuál de tus cinco dimensiones está peor. La mayoría de la gente descubre que su punto débil no era el que creía. El plan de acción que sale al final está ordenado por eso, no por lo que suene más urgente.
Cinco minutos para saber exactamente dónde estás parado y por dónde conviene empezar.
Lo necesitamos para guardarte la radiografía y poder enviártela. No compartimos tus datos con nadie.