Hay un número. Uno solo, en pesos de hoy. Y hay otro número: lo que vas a tener de verdad con lo que estás haciendo. La distancia entre los dos es lo que nadie te ha dicho.
Este diagnóstico no tiene descuento por tiempo limitado ni cuenta regresiva. La urgencia es aritmética, no una técnica de venta.
Nadie vive con el 30% de lo que ganaba. Ese hueco lo tienes que llenar tú, y toma años.
Cada año extra de vida es un año más de gasto sin ingreso. El cálculo tiene que llegar hasta el final.
Empezar cinco años tarde no se arregla ahorrando cinco años más. Se arregla ahorrando mucho más.
No adivinamos. Sumamos las tres partidas que realmente protegen a una familia: lo que necesitan para vivir, lo que deben y el colchón para sobrevivir el golpe.
Lo que tu familia gasta hoy, multiplicado por los años que faltan para que tu hijo menor sea independiente.
Hipoteca, auto, tarjetas, créditos personales. Lo que se debe hoy, no lo que se pagó.
Seis meses de gasto mensual para que la familia tenga aire mientras se reacomoda.
Gasto mensual, edad de tu hijo menor, deudas activas e ingreso del hogar. Nada de estados de cuenta ni documentos.
Aplicamos la fórmula con los tres componentes. El resultado es el monto que permitiría a tu familia mantener su nivel de vida.
Con tu edad y el capital calculado, estimamos la prima mensual de un seguro de vida término.
Comparamos la prima contra tu ingreso. Te decimos si estás en zona sana, ajustada o inviable.
Nada de teoría ni de recomendaciones genéricas. Cada línea del resultado sale de una respuesta que tú diste.
El capital total que tu familia necesitaría si tú faltas hoy. Un solo número, calculado con tu gasto, tus años de dependencia y tus deudas.
Cuánto corresponde a manutención proyectada, cuánto a deudas vivas y cuánto al fondo de emergencia de seis meses. Cada peso justificado.
La prima mensual estimada de un seguro de vida término con esa suma asegurada, según tu edad. Referencia real, no marketing.
Un semáforo: si con tu ingreso actual puedes pagar esa prima sin asfixiarte, o si hay que ajustar cobertura, plazo o estructura.
Llevo más de una década ayudando a familias mexicanas a tomar decisiones financieras que no se basan en el miedo, sino en los números.
No trabajo para ninguna aseguradora: trabajo para ti. Eso significa que mi recomendación siempre será la más adecuada a tu realidad, no la que me deja más comisión.
Cuéntame tu casoSi te queda otra duda, escríbeme y te la contesto antes de que pagues nada.
Porque un cálculo que dice "vas a necesitar 40 millones en 2055" no le sirve a nadie: no sabes si eso es mucho o poco. Trabajamos con rendimientos reales, ya descontada la inflación, para que el número que veas signifique lo mismo que significa hoy.
Siete minutos hoy valen más que diez años de suponer que vas bien.
Lo necesitamos para guardarte el resultado y poder enviártelo. No compartimos tus datos con nadie.